Crónica de una boda simplemente perfecta
Muchas veces os sugerimos ideas para hacer vuestra boda, diferente, original y memorable. Esta vez compartimos con vosotros las experiencias de una boda real, realizada por la decoradora valenciana Toni Martín Caderón este verano.
Estamos seguros que fue una de esas bodas que hacen historia y quedan en el recuerdo de todos los que en ella participaron y disfrutaron.
Toñi Martín nos cuenta de primera mano sus experiencia con esta boda:
Los novios
Ella era una chica menuda, muy tímida y el un chico con un porte de caballero del siglo XIX. Parece de película ¿verdad?
Para su vestido, ella había elegido un traje de una diseñadora amiga combinado con unos maravillosos louboutin en color plata con millones de cristales engarzados. El look se completaba con un toque vintage en el pelo y con una sonrisa permanente de felicidad imposible de olvidar.

La novia
Por su parte, él iba vestido con chaqué. Impecable, elegante y distinguido.

El novio
Parecían estar hechos el uno para el otro, merecían un boda única por eso, decidí arriesgar y plantearles una idea de decoración muy diferente y arriesgada pero que estaba segura que iba a quedar fenomenal. El espacio lo requería y la boda debía de ser diferente y muy personalizada.

La decoración
Cuando ví el espacio, lo tuve claro y reforcé la idea de una decoración totalmente radical y apostar por la mezcla de estilos. Me decidí por darle a la decoración un toque teatral. Para ello utilicé plumas, lentejuelas y un arreglo floral diferente ¡Fue todo una experiencia!

Decoración floral en tonos fresa

Vista general de la decoración
La sala estaba increíble con unos arreglos florarles a cargo de una famosa florista valenciana, muy acertado el tono fresa para resaltar un espacio limpio y carente de elementos superfluos. El color aportaba un toque veraniego lleno de alegría.

Detalle decoración floral
El espacio se volcó por completo en este evento, desde los dueños, presentes en el evento hasta el personal externo. Todo contribuyó para crear un ambiente excelente.
El montaje de noche
En el montaje de noche opté por la mezcla de mobiliario chill out con piezas de anticuario. Los tonos elegidos fueron dos de mis colores fetiche: el blanco y el plata. Además, estos colores combinaban a la perfección con el vestido y los zapatos de la novia.
Como elementos decorativos para conseguir ese toque de glamour y teatralidad por el que habíamos apostado utilicé candelabros antiguos, flores desbordando jarrones de cristal, almohadones de plumas, lentejuelas y brillo…mucho brillo.

Hay que destacar que no sólo la pareja eran maravillosos, sino que gozaron de la compañía de unos invitados que supieron estar a la altura de las circunstancias. Una boda íntima y muy personal.

En definitiva, una boda para recordar, unos novios agradecidos por el trabajo realizado, unos invitados impactados por el resultado final y uno de los mejores trabajos que he tenido el placer de realizar este verano.
Desde aquí os animamos para apostar por una decoración diferente para vuestra boda. ¡Seguro que no os arrepentiréis!

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